Estoy empezando mi octava semana, para estas alturas hubiera esperado tener resultados más visibles, tanto en la costumbre de hacer ejercicio todos los días como en haber bajado un poco más de peso.
No he logrado la costumbre de hacer ejercicio todos los días, pero por lo menos estoy tratando de hacerlo tres veces por semana. Es raro, porque hay días en que se me hace muy fácil y otros, cómo hoy que se vuelve muy difícil, por lo menos salí de la cama y me subí en la bicicleta pero fue realmente difícil la sesión. No tenía fuerzas y me canse más de lo normal, no está de más decir que no queme las mismas calorías que quemo normalmente.
Lo que si he notado y me tiene muy contenta es que la ropa me empieza a quedar mejor. Con decirles que la semana pasada me puse una falda que no me podía poner porque me estrangulaba y no me dejaba respirar. La semana pasada que me la puse me quedo súper cómoda, no me apretaba y pude estar todo el día con ella sin problema. Eso sí me alegro!!!!
Lo que pasa es que para la octava semana hubiera esperado resultados más visibles, si es cierto que es mi culpa por que a pesar de estar manteniendo muy bien mi dieta, el ejercicio es lo que no logro hacer de la forma en que quisiera. A la hora de proponerme soy muy buena, pero a la hora de tener que hacerlo, fallo. Llevo un diario de los días que si he hecho ejercicio y los que no, la verdad cuando lo analizo me arrepiento de los días marcados con “X”, ósea que no hice ejercicio ese día. Pero he logrado mantener por lo menos tres días por semana, aunque deseo incrementarlo a por lo menos unos cinco días por semana. Ya les contaré que pasa en los próximos días.