Cuando uno se propone a empezar una dieta o un programa de ejercicios dice “lo haré todos los días” pero ¿Qué significa realmente “todos los días”? ¿De lunes a viernes? ¿De lunes a domingo? La rutina que vivimos entre semana, sea la que sea, se rompe sin remedio el fin de semana. El horario cambia, las actividades que realizamos cambia, hasta la rutina de alimentación cambia. Entonces ¿Cómo mantenemos el “nuevo estilo de vida” los fines de semana?
El sábado pasado fue una prueba de fuego para mi “nuevo estilo de vida”. Me levante muy temprano ya que teníamos planeado realizar una actividad con Juancho. Al regresar de la actividad ya era medio día y Juancho me pregunto si haría mi rutina de ejercicios. Dentro de mí sabía que tenía que hacerla, que no podía empezar a fallar y a poner escusas pero una pereza increíble se apoderó de mí y empecé a tener una lucha interna entre hacer o no ejercicio. Juancho insistió que me cambiara y empezara, que él me apoyaría, pero mi mente y mi voluntad flaqueaban.
Se me hizo un nudo en la garganta, me dieron unas ganas de llorar incontrolables de la rabia que tenía conmigo misma por haberme cambiado y subido en la bicicleta. Sentía que yo misma me había obligado a hacer algo que no quería hacer. En mi mente SI quería hacer ejercicio porque estoy trabajando por incluir el ejercicio dentro de mi vida pero mi cuerpo se resistía tanto que reaccionó físicamente, la rabia que sentía se materializó en el nudo en la garganta y en lágrimas. Mientras pedaleaba no podía retener las lagrimas!!! ¿Pero qué es esto? Porque mi propia mente o mi propio cuerpo quieren sabotear mi “nuevo estilo de vida”. No lo entiendo. Hoy, que ya estoy tranquila, he querido entender que paso ese día, ¿por qué reaccioné de esa forma? No lo he logrado entender, pero si estoy segura que deseo seguir luchando contra mi mente y mi voluntad para seguir adelante y que el ejercicio se vuelva parte de mi vida.
Supongo que cambiar un estilo de vida, cambiar los hábitos que hemos tenido durante tanto tiempo no será fácil y por lo visto tendré que luchar contra mi misma para poder lograr implementar estos cambios en mi vida.
La buena noticia es que hoy, lunes, mi propio cuerpo se despertó solito y prácticamente me saco de la cama a pesar que yo hubiera querido seguir durmiendo. Entonces, mi cuerpo por lo visto tiene voluntad propia, ha entendido que el nuevo estilo de vida que quiero adoptar es solamente de lunes a viernes y no incluye el fin de semana. Tendré que luchar muy fuerte los fines de semana por mantener mi rutina lo más posible.